Cuando una familia me llama por una escara en el glúteo, casi siempre ha aparecido en la misma situación: una persona que pasa muchas horas sentada en una silla o silla de ruedas, o encamada, y sobre la que el peso recae una y otra vez en la misma zona. Entender por qué salen ahí es el primer paso para curarlas — y para que no vuelvan.
Por qué aparecen las escaras en los glúteos
La zona glútea concentra varios factores de riesgo a la vez:
- Prominencias óseas. Al sentarse, el peso recae sobre los isquiones (los huesos que notas al sentarte) y, al estar tumbado boca arriba, sobre el sacro y el cóccix. La piel queda atrapada entre el hueso y la superficie.
- Muchas horas en la misma postura. Sentado o encamado sin cambios, la presión no da tregua al tejido.
- Humedad. El sudor o la incontinencia reblandecen la piel y la hacen más vulnerable. Por eso hay que distinguir la úlcera por presión de la lesión por humedad, que se tratan distinto.
- Cizallamiento. Al resbalar en la cama o la silla, la piel se "arrastra" sobre el hueso, dañando el tejido por dentro.
Entre los pliegues de los glúteos, además, se suma la fricción y la humedad, lo que a veces confunde: no toda lesión ahí es una escara; puede ser una lesión por humedad. Distinguirlas es parte de la valoración.
Cómo curar una escara en el glúteo (de verdad)
El tratamiento tiene dos patas, y la primera es la que casi todo el mundo descuida:
1. Quitar la presión (lo primero e imprescindible)
Es la clave de todo. Si la persona está encamada, hay que hacer cambios posturales regulares para que el glúteo afectado descanse, y valorar una superficie de apoyo adecuada. Si pasa muchas horas sentada, hay que revisar el cojín y enseñar a redistribuir el peso. Sin quitar la presión, la herida no cierra por mucho que la curemos.
2. La cura local
Una vez se descarga la zona, la cura depende de cómo esté la herida: su profundidad (el estadio), si hay tejido muerto, cuánto exuda y si hay signos de infección. Según eso se elige el apósito adecuado. No hay un "apósito para escaras del glúteo": hay el que corresponde a esa herida en ese momento.
Cuándo pedir ayuda profesional
Una escara en el glúteo debe valorarla un profesional cuanto antes si: la piel ya está abierta, hay tejido amarillo o negro, sale líquido o mal olor, la zona está muy enrojecida y caliente, o simplemente no mejora pese a los cuidados. Cuanto antes se aborde, más fácil es revertirla; una úlcera descuidada puede profundizar rápido hasta el músculo o el hueso.
Las escaras en los glúteos asustan, pero responden bien cuando se hace lo correcto: quitar la presión y curar con criterio. Lo que no funciona es centrarse solo en el apósito y olvidar que la persona sigue apoyando el peso sobre la herida varias horas al día. Si tenéis una escara en el glúteo y no sabéis cómo manejarla —o cómo organizar los cambios de postura en casa—, escríbeme: valoro la herida y os dejo un plan claro. Atiendo a domicilio en Madrid y por videollamada para toda España.
Referencias bibliográficas
- European Pressure Ulcer Advisory Panel, NPIAP, PPPIA. Prevention and Treatment of Pressure Ulcers/Injuries: Clinical Practice Guideline. 2019. internationalguideline.com
- Mervis JS, Phillips TJ. Pressure ulcers: Prevention and management. J Am Acad Dermatol. 2019. jaad.org
- Zaidi SRH, Sharma S. Pressure Ulcer. StatPearls. 2023. NCBI Bookshelf NBK553107
- MedlinePlus. Úlceras por presión. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. medlineplus.gov