Una de las preguntas que más me hacen las familias es: "¿Qué apósito le pongo?". Y mi respuesta siempre desconcierta un poco, porque no es un nombre: es "depende de cómo esté la herida". El apósito no cura por sí mismo. Lo que cura es crear el ambiente adecuado para que la herida trabaje, y el apósito correcto es el que consigue ese ambiente según la fase y las características de cada herida.
Esa es la idea que da sentido a todo lo demás: desde hace décadas sabemos que una herida cerrada en un ambiente húmedo controlado cicatriza mejor y más rápido que una herida al aire, secándose. Los apósitos modernos existen para mantener ese equilibrio: ni encharcada ni reseca. Cada tipo lo consigue de una forma.
La idea de fondo: gestionar el exudado
Si tuviera que resumir para qué sirven casi todos los apósitos en una sola palabra, sería esta: exudado. El exudado es el líquido que produce la herida. Ni mucho ni poco: en su punto justo, favorece la cicatrización; en exceso, macera la piel de alrededor; en defecto, la herida se seca y se frena.
Por eso el criterio más práctico para agrupar los apósitos es cuánto líquido son capaces de manejar. Unos aportan humedad a heridas secas; otros absorben grandes cantidades en heridas muy exudativas. Elegir bien es, sobre todo, acertar con esa capacidad. Lo desarrollo en la guía sobre el exudado en heridas.
Los principales tipos de apósitos
Vamos uno a uno con los apósitos más habituales en la cura de heridas crónicas y úlceras por presión. Para cada uno: qué es, qué hace y cuándo tiene sentido.
1. Hidrocoloides
Contienen partículas (como la carboximetilcelulosa) que, al contacto con el exudado, forman un gel. Mantienen un ambiente húmedo y son oclusivos (aíslan la herida del exterior). Van bien en heridas con exudado leve o moderado y en fase de granulación o epitelización. No son adecuados si hay mucho exudado ni si hay infección. Los explico a fondo en qué es un apósito hidrocoloide y cuándo usarlo.
2. Espumas de poliuretano
Muy absorbentes y acolchadas. Manejan exudado moderado a abundante y, al ser mullidas, aportan protección en zonas de presión. Son de los apósitos más versátiles y usados. Muchas llevan un borde adhesivo de silicona que respeta la piel. Los detallo en apósito de espuma de poliuretano.
3. Alginatos
Fabricados a partir de algas. Absorben mucho exudado formando un gel, y tienen cierta capacidad hemostática (ayudan a frenar sangrados leves). Ideales para heridas muy exudativas o con cavidad que hay que rellenar. Necesitan un apósito secundario encima. Más detalle en apósito de alginato.
4. Hidrofibra
Parecida al alginato en capacidad de absorción, pero retiene el líquido de forma más vertical (mancha menos la piel de alrededor). La marca más conocida es Aquacel. Muy útil en heridas muy exudativas y profundas. La explico en qué es Aquacel (apósito de hidrofibra).
5. Apósitos de plata
No son un "tipo" por su forma, sino por llevar plata como antimicrobiano. Se usan en heridas con signos de infección local, no de forma preventiva ni indefinida. La plata no acelera la cicatrización de una herida limpia. Lo explico en apósitos de plata: cuándo usarlos.
6. Silicona (mallas y contacto)
Su gran ventaja es que no se pegan a la herida: al retirarlos no arrancan el tejido nuevo ni duelen. Se usan como capa de contacto sobre heridas frágiles o dolorosas, y como borde adhesivo suave en muchas espumas. También hay láminas de silicona para el manejo de cicatrices.
7. Hidrogeles
Al revés que los anteriores: aportan humedad. Son geles con alto contenido en agua para heridas secas o con tejido muerto que se quiere reblandecer (favorecen el desbridamiento autolítico). No sirven en heridas muy exudativas.
Entonces, ¿cuál elijo?
La respuesta honesta: no se elige por el nombre del apósito, se elige por la herida. Como guía general para entenderlo:
| Situación de la herida | Apósito que suele encajar |
|---|---|
| Seca / con tejido muerto | Hidrogel, hidrocoloide |
| Exudado leve-moderado | Hidrocoloide, espuma |
| Exudado abundante | Alginato, hidrofibra + espuma |
| Cavidad profunda | Alginato o hidrofibra (rellenar) |
| Signos de infección local | Apósito con plata (temporal) |
| Frágil / dolorosa al retirar | Malla o contacto de silicona |
Esta tabla es para entender la lógica, no para autotratar. Una misma herida cambia de fase con el tiempo y necesita apósitos distintos según avanza. Por eso una herida crónica se revalora en cada cura: el apósito de hoy puede no ser el de dentro de dos semanas.
Con esto ya tienes el mapa de los apósitos y la lógica que hay detrás. La próxima vez que oigas "ponle una espuma" o "necesita un alginato", sabrás qué significa y por qué. Pero recuerda que acertar con el apósito requiere valorar la herida entera, y eso es lo que hago en cada visita. Si tenéis una herida y no sabéis qué apósito le corresponde, escríbeme: valoro y os dejo un plan de curas claro. Atiendo a domicilio en Madrid y por videollamada para toda España.
Referencias bibliográficas
- European Pressure Ulcer Advisory Panel, NPIAP, PPPIA. Prevention and Treatment of Pressure Ulcers/Injuries: Clinical Practice Guideline. 2019. internationalguideline.com
- Britto EJ, Nezwek TA, Popowicz P, Robins M. Wound Dressings. StatPearls. 2023. NCBI Bookshelf NBK470199
- Dhivya S, Padma VV, Santhini E. Wound dressings – a review. BioMedicine. 2015;5(4):22. PMC4662938
- Vowden K, Vowden P. Wound dressings: principles and practice. Surgery (Oxford). 2017. woundsinternational.com