De todos los apósitos de cura húmeda, el alginato es probablemente el que más sorprende cuando lo ves funcionar: entra como una fibra seca y, al contacto con el líquido de la herida, se transforma en un gel. Esa transformación es justo lo que lo hace útil en heridas muy exudativas. Lo sitúo dentro del conjunto en la guía de tipos de apósitos.
Qué es un apósito de alginato
El alginato se obtiene de las algas marinas (algas pardas). Sus fibras contienen sales de ácido algínico, habitualmente en forma de alginato de calcio. Cuando esas fibras entran en contacto con el exudado de la herida, absorben el líquido y se convierten en un gel húmedo que se adapta al lecho de la herida y mantiene el ambiente húmedo que favorece la cicatrización.
Viene en dos formatos: en lámina o placa (para heridas planas y extensas) y en mecha o cinta (para rellenar heridas profundas o cavidades y trayectos). Es un apósito primario: va en contacto directo con la herida y necesita un apósito secundario encima (una espuma, por ejemplo) que lo fije y termine de absorber.
Para qué sirve: sus tres virtudes
1. Absorbe muchísimo exudado
Es su gran baza. Puede retener varias veces su peso en líquido, así que es ideal para heridas muy exudativas donde otros apósitos se quedan cortos y la piel de alrededor sufre maceración.
2. Rellena cavidades
En formato mecha, permite rellenar heridas profundas o con socavación sin apretar, dejando que absorba desde dentro. Es muy útil en úlceras por presión profundas (por ejemplo de estadio 3 o 4).
3. Ayuda con sangrados leves
El alginato de calcio tiene cierta capacidad hemostática (favorece la coagulación), por lo que va bien en heridas que sangran un poco, como tras un desbridamiento cortante.
Cuándo NO usar alginato
- Heridas secas o con poco exudado: el alginato necesita líquido para gelificar. En una herida seca se apelmaza, se pega y al retirarlo daña el tejido nuevo. Ahí van hidrogeles o hidrocoloides.
- Heridas con tejido necrótico seco: tampoco es su sitio; primero hay que abordar ese tejido.
- Como apósito único en cara visible: siempre necesita un secundario encima.
Cómo se usa (idea general)
A grandes rasgos: se limpia la herida, se coloca el alginato cubriendo el lecho (o rellenando sin comprimir si es cavidad), y se pone encima un apósito secundario. Se cambia cuando está saturado de exudado —normalmente cada 1 a 3 días— retirándolo ya convertido en gel, lo que hace la cura menos dolorosa. Los detalles de cada cura los marca la pauta individual: cuánto, cómo y cada cuánto depende de la herida.
El alginato es un gran aliado para heridas que producen mucho líquido o que hay que rellenar, pero es un apósito de "situación": brilla donde toca y estorba donde no. Por eso lo importante no es el apósito, sino acertar con cuándo usarlo. Si tenéis una herida muy exudativa o profunda y no sabéis cómo manejarla, escríbeme y os dejo un plan de curas claro. Atiendo a domicilio en Madrid y por videollamada para toda España.
Referencias bibliográficas
- Britto EJ, Nezwek TA, Popowicz P, Robins M. Wound Dressings. StatPearls. 2023. NCBI Bookshelf NBK470199
- Barnett SE, Varley SJ. The effects of calcium alginate on wound healing. Ann R Coll Surg Engl. 1987. PMC2498614
- Dumville JC, et al. Alginate dressings for treating pressure ulcers. Cochrane Database Syst Rev. 2015. Cochrane Library
- European Pressure Ulcer Advisory Panel, NPIAP, PPPIA. Prevention and Treatment of Pressure Ulcers/Injuries: Clinical Practice Guideline. 2019. internationalguideline.com