Es una escena que veo mucho: una herida que iba mejorando y de repente parece ir a peor, con la piel de alrededor blanca y reblandecida. La familia se preocupa pensando que la herida ha empeorado, cuando en realidad el problema suele ser otro y tiene solución: hay demasiada humedad, y esa humedad está dañando la piel sana del borde. Eso es la maceración.
Entender la maceración es importante porque, si no se corrige, esa piel del borde se rompe y la herida crece. Es uno de los motivos más frecuentes —y más evitables— por los que una herida que iba bien se estanca. Vamos a verlo.
Qué es la maceración de la piel
La maceración es el reblandecimiento y la ruptura de la piel sana por estar expuesta a la humedad durante demasiado tiempo. Piensa en cómo se te quedan las yemas de los dedos arrugadas y blanquecinas tras un baño largo: es el mismo principio, pero mantenido en el tiempo y sobre una piel ya vulnerable por estar junto a una herida.
La piel perilesional —la que rodea la herida, técnicamente hasta unos 4 cm alrededor del borde— es especialmente frágil. Cuando se macera, se reconoce fácilmente:
- Color blanco o grisáceo alrededor de la herida.
- Piel blanda, reblandecida y arrugada.
- A veces con picor, escozor o dolor.
Por qué aparece: casi siempre, exceso de exudado
La causa más frecuente de maceración es el exceso de exudado mal gestionado. Cuando una herida produce mucho líquido y el apósito no lo absorbe bien —o no se cambia con la frecuencia suficiente—, ese exudado se queda en contacto con la piel del borde y la macera.
Y hay un detalle que lo agrava: el exudado de las heridas crónicas contiene unas enzimas (proteasas) que degradan activamente la barrera de la piel. No es solo "agua mojando"; es un líquido que ataca químicamente la piel sana. Por eso la maceración por exudado de una herida crónica puede ser más agresiva de lo que parece.
Otras fuentes de humedad que también maceran: la orina y las heces (en personas con incontinencia), el sudor, o el exceso de humedad de un apósito mal elegido.
El equilibrio: ni seca ni encharcada
Aquí conecta con un concepto que es la base de todo: el de la cura en ambiente húmedo. Una herida cicatriza mejor húmeda que seca — pero húmedo no es lo mismo que mojado. El objetivo es un equilibrio: la humedad justa en el lecho de la herida para que cicatrice, sin que ese exceso rebose y macere la piel de alrededor.
La maceración es, precisamente, lo que ocurre cuando ese equilibrio se rompe hacia el lado del exceso. Por eso el manejo del exudado es una de las claves del cuidado de heridas: no se trata de secar la herida, sino de contener el líquido para que trabaje donde debe (el lecho) y no dañe donde no debe (el borde).
Cómo se previene y se maneja
La buena noticia es que la maceración es en gran medida evitable. Estas son las estrategias que usamos, respaldadas por las guías de manejo del exudado:
- Elegir el apósito adecuado al nivel de exudado. Es lo más importante. Una herida con mucho exudado necesita un apósito absorbente (espuma, alginato, hidrofibra), no uno de baja absorción. Elegir mal el apósito para la cantidad de líquido es la causa número uno de maceración. Lo desarrollo en la guía de apósitos.
- Ajustar la frecuencia de los cambios. Si el apósito se satura antes de tiempo, hay que cambiarlo antes o usar uno de mayor capacidad. Un apósito empapado que no se cambia es una garantía de maceración.
- Proteger la piel del borde con una película barrera. Existen productos (películas barrera, protectores cutáneos) que se aplican sobre la piel perilesional y la protegen del contacto con el exudado, como un impermeable. Son muy eficaces.
- Retirar los apósitos con cuidado para no lesionar aún más una piel ya frágil.
- Tratar la causa de fondo. Si la herida produce mucho exudado, hay que preguntarse por qué (¿infección?, ¿problema venoso?, ¿cardíaco?) y abordarlo, no solo poner más gasas.
La próxima vez que veas la piel blanca y reblandecida alrededor de una herida, ya sabes leerlo: no es que la herida "empeore" por sí sola, es que sobra humedad y hay que ajustar las curas. Es una señal, y una señal con solución. Si tienes una herida con la piel del borde macerada, o que produce tanto líquido que no sabéis cómo manejarlo, escríbeme: valoro la herida, el exudado y el apósito adecuado para proteger esa piel. Atiendo a domicilio en Madrid y por videollamada para toda España.
Qué significa una herida macerada
Cuando alguien habla de "herida macerada" suele referirse a esto mismo: la piel de alrededor (y a veces el propio borde de la herida) se ha vuelto blanca, blanda y arrugada por estar demasiado tiempo en contacto con humedad. Que la piel esté macerada significa que hay un exceso de líquido —normalmente el exudado que produce la propia herida— y que esa humedad está dañando la piel sana. No es que la herida se haya "infectado" por sí sola ni que esté cicatrizando: es una señal de que sobra humedad y de que las curas necesitan un ajuste. Entendido así, es una pista muy útil, no un motivo de alarma.
Herida macerada: qué hacer, paso a paso
Si ves la piel macerada alrededor de una herida, esto es lo que hay que hacer, por orden:
- Revisa el apósito: si llega empapado a cada cambio, se está quedando corto. Necesita uno más absorbente (espuma, alginato o hidrofibra) o cambios más frecuentes.
- Protege la piel del borde con una película barrera antes de poner el apósito nuevo. Es la medida que más rápido frena la maceración.
- Seca bien la piel de alrededor (sin frotar) al hacer la cura, y limpia solo con suero.
- No tapes con más gasa "para que absorba" sin cambiar de estrategia: acumular apósito empapado empeora la maceración.
- Busca por qué exuda tanto: si de repente produce mucho más líquido, puede haber infección u otra causa que hay que valorar.
Y una señal importante para distinguir: la piel macerada es blanca y reblandecida por humedad; no la confundas con el esfacelo (un tejido amarillento y viscoso dentro de la herida) ni con el tejido de granulación (rojo, que es buena señal). Son cosas distintas y cada una pide un manejo diferente.
Referencias bibliográficas
- Wounds UK. Made Easy: Periwound Maceration. wounds-uk.com
- Wounds International. Prevention and management of periwound skin. woundsinternational.com
- Lawton S, Langøen A. Assessing and managing vulnerable periwound skin. World Wide Wounds. 2009. worldwidewounds.com
- World Union of Wound Healing Societies (WUWHS). Wound exudate: effective assessment and management. Wounds International; 2019.