Úlceras por presión · Sacro y coxis

Escara en el sacro o el coxis: por qué aparece ahí y cómo curarla

La zona baja de la espalda —el sacro y el coxis— es el sitio donde más escaras aparecen en personas que pasan mucho tiempo en la cama o en una silla. Y no es casualidad: ahí se juntan tres enemigos a la vez. Te explico por qué se forma justo en esa zona y cómo se cura, paso a paso y con la honestidad de siempre.

María Herrera Monje
María Herrera Monje Enfermera especializada · Nº Col. 69605 · 10 de agosto de 2026 · 9 min lectura
EPUAP/NPIAP 2019

Si estás cuidando a alguien encamado o en silla de ruedas y le ha salido una escara en el sacro o el coxis, que sepas que es la localización más habitual con diferencia. Saber por qué aparece justo ahí es la mitad de la solución, porque el tratamiento va dirigido precisamente a esas causas.

La idea clave

En el sacro se juntan tres cosas: presión (el hueso aplasta la piel contra la cama), cizallamiento (el roce cuando la persona resbala hacia abajo) y humedad (sudor u orina). Curarla es actuar sobre las tres: descargar la zona, curar la herida y mantener la piel seca. Y como suele ser una zona de escaras profundas, casi siempre necesita valoración profesional.

Por qué aparece justo en el sacro

El sacro es un hueso plano y saliente en la base de la columna. Cuando una persona está tumbada boca arriba mucho tiempo, todo el peso del tronco cae sobre esa zona, aplastando la piel contra el colchón. A eso se suman dos agravantes muy típicos:

  • El cizallamiento (roce interno): cuando la cabecera de la cama está muy incorporada, la persona tiende a resbalar hacia abajo. La piel se queda "enganchada" a la sábana mientras el hueso se desliza por dentro, y ese desgarro interno de los tejidos es especialmente dañino en el sacro.
  • La humedad: el sudor y, sobre todo, la incontinencia (orina, heces) mantienen la piel de esa zona húmeda y la debilitan, favoreciendo tanto la escara como la dermatitis por incontinencia.

Por eso una escara sacra no es "mala suerte": es la suma de presión + roce + humedad. Y ahí es donde hay que actuar.

Cómo se cura, paso a paso

El tratamiento sigue la misma lógica que cualquier úlcera por presión (te lo cuento completo en cómo curar una escara), pero con matices propios de esta zona:

1. Descargar el sacro. Lo primero y más importante: que esa zona deje de soportar peso. Se consigue con cambios posturales —alternar decúbitos laterales para no estar siempre boca arriba— y con una superficie de redistribución de presión. Un truco clave en el sacro: evita tener la cabecera muy levantada mucho rato, porque provoca el resbalón y el cizallamiento. Si tiene que estar incorporado, mejor semisentado y con las rodillas ligeramente flexionadas para que no se escurra.

2. Controlar la humedad. Si hay incontinencia, gestionarla bien (cambios frecuentes, productos barrera para proteger la piel) es parte del tratamiento, no un extra. Sobre piel húmeda ninguna escara cierra.

3. Limpiar y curar la herida. Limpieza con suero, retirar el tejido muerto si lo hay, y el apósito adecuado según cómo esté (exudado, profundidad, infección). En una zona tan expuesta a la humedad y a las heces, elegir bien el apósito y su fijación es importante.

4. Nutrición y vigilancia. Como toda escara, necesita proteína y energía para cerrar, y vigilar los signos de infección (más dolor, enrojecimiento que crece, mal olor, pus, fiebre).

Qué NO hacer

  • No masajees la zona enrojecida del sacro: daña aún más el tejido ya comprometido.
  • No uses flotadores ni roscos tipo "donut" debajo: cortan la circulación y empeoran la lesión.
  • No dejes la cabecera muy levantada durante horas: es una de las principales causas del cizallamiento sacro.
  • No tapes sin más una herida que supura o huele: eso pide valoración, no un apósito a ciegas.

Cuándo necesita a un profesional

Las escaras sacras tienden a ser profundas (es una zona con poco "colchón" entre el hueso y la piel), así que con frecuencia superan lo que se puede manejar en casa. Busca valoración profesional si ves un cráter, tejido muerto, si no mejora, si hay signos de infección, o si la persona tiene diabetes, mala circulación o está muy debilitada. En una úlcera sacra profunda, cuanto antes la vea alguien con experiencia, mejor pronóstico.

Una escara en el sacro asusta, pero con el abordaje correcto —quitar presión, controlar la humedad y curar bien— muchas mejoran de forma clara. La clave es no quedarse solo en "ponerle algo": hay que atacar las tres causas a la vez. Si tienes este caso en casa y quieres asegurarte de que se está haciendo bien, escríbeme y lo valoramos: te digo en qué estadio está, qué necesita y cómo organizarlo. Atiendo a domicilio en Madrid y por videollamada para toda España.

Referencias bibliográficas

  1. EPUAP / NPIAP / PPPIA. Prevention and Treatment of Pressure Ulcers/Injuries: Clinical Practice Guideline (2019). epuap.org
  2. WoundSource. Support Surfaces Do Not Replace the Need for Good Pressure Ulcer Care (evitar la elevación prolongada de la cabecera por la presión y el cizallamiento en sacro y coxis). woundsource.com
  3. MedlinePlus. Cómo cuidar las úlceras por presión (no masajear, no usar roscos/donut). medlineplus.gov
  4. Berlowitz D, et al. Pressure Ulcers: Prevention, Evaluation, and Management. Am Fam Physician. aafp.org
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