Una herida suturada —con puntos, grapas o esos puntos de aproximación adhesivos— tiene que pasar por un proceso normal de cicatrización que, al principio, incluye algo de rojez y molestia. El problema es que esos mismos signos, si van a más, son también los de una infección. Saber leer la diferencia es lo que te permite estar tranquilo o actuar a tiempo.
Cómo distinguir cicatrización normal de infección
| Normal | Infección | |
|---|---|---|
| Rojez | Leve, pegada a la línea, va bajando | Se extiende hacia fuera, va a más |
| Dolor | Disminuye cada día | Aumenta pasados unos días |
| Exudado | Escaso, claro o rosado | Pus, turbio, mal olor |
| Calor / hinchazón | Mínimos | Zona caliente y muy hinchada |
| General | Te encuentras bien | Fiebre, malestar |
Estos signos son los mismos que en cualquier herida infectada, con una particularidad en las suturas: los puntos son un cuerpo extraño, y a veces la infección se concentra alrededor de un punto concreto (un pequeño absceso), que puede necesitar que se retire ese punto para que drene.
Qué hacer si sospechas que tus puntos están infectados
- No te quites los puntos ni las grapas por tu cuenta. Retirarlos antes de tiempo puede abrir la herida; hacerlo con infección, empeorarla.
- Mantén la zona limpia y seca. Lava con suavidad según te indicaron; te sirve con qué limpiar una herida.
- No apliques remedios caseros (ni pasta de dientes, ni alcohol a chorro, ni polvos): pueden irritar y enmascarar la evolución.
- Acude cuanto antes a quien te puso los puntos o a tu centro de salud. Puede que necesites antibiótico, una cura específica o que retiren algún punto para drenar.
Cuándo ir a urgencias sin esperar
No esperes a la cita de revisión si aparece cualquiera de estas señales de que la infección puede estar avanzando:
- Fiebre o sensación de encontrarte cada vez peor.
- Líneas rojas que salen de la herida hacia fuera (puede indicar que la infección se extiende por los vasos linfáticos).
- Pus abundante o la herida que se abre.
- Dolor intenso y creciente que no cede.
Cómo reducir el riesgo de que se infecten
La prevención es sencilla y marca la diferencia: sigue las indicaciones de cura que te dieron, lávate las manos antes de tocar la zona, mantén la herida limpia y seca el tiempo que te indiquen (nada de mojarla en remojo antes de tiempo), y no manipules ni "explores" los puntos con las manos. Si tienes factores que dificultan la cicatrización —diabetes, por ejemplo— la vigilancia debe ser aún más cuidadosa, como en cualquier herida que no cicatriza bien.
En resumen: unos puntos que van bien mejoran cada día, y unos que se infectan van a peor a partir del tercer o cuarto día. Con esa brújula —la evolución— y sabiendo que ante fiebre, pus o rojez que se extiende no se espera, tienes lo esencial para no quedarte ni corto ni pasado de alarma. Si tienes una herida suturada y no sabes si va bien, escríbeme: la valoro por foto o a domicilio en Madrid y te digo con claridad si hay que actuar o solo seguir cuidándola.
Referencias bibliográficas
- MedlinePlus. Cuidado de heridas quirúrgicas. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. medlineplus.gov
- Zabaglo M, Sharman T. Postoperative Wound Infections. StatPearls. 2023. NCBI Bookshelf NBK560533
- NHS. How do I care for my stitches (sutures)? National Health Service (Reino Unido). nhs.uk