Heridas crónicas

Herida que no cicatriza: causas, señales de alarma y qué hacer

Una herida que no mejora en 4 semanas con un tratamiento correcto es, por definición, una herida crónica. No significa que no vaya a cicatrizar — significa que algo está bloqueando el proceso y hay que identificarlo.

María Herrera Monje
María Herrera Monje Enfermera especializada · Nº Col. 69605 · 15 de junio de 2026 · 8 min lectura
Wounds International 2022

En la consulta, una de las situaciones que más angustia genera es la de una persona que lleva meses curándose una herida sin ver resultados. Han ido al médico, les han dado una crema, han seguido las instrucciones — y sin embargo la herida sigue igual o incluso peor. La pregunta siempre es la misma: ¿por qué no cicatriza?

La respuesta casi nunca es simple, porque la cicatrización es un proceso complejo que depende de muchos factores simultáneos. Cuando se interrumpe, suele haber una razón concreta — o varias — que hay que identificar y corregir.

¿Cuándo una herida se considera crónica? Una herida aguda que no muestra signos objetivos de mejora en 4 semanas con un tratamiento correcto se considera crónica. Eso no significa que no pueda cicatrizar — significa que algo está impidiendo el proceso normal y hay que intervenir de forma más específica.

Las causas más frecuentes de una herida que no cicatriza

1. Infección o biofilm bacteriano

Es la causa más frecuente de estancamiento en heridas crónicas. La infección activa genera inflamación continua que bloquea la cicatrización. El biofilm bacteriano — una comunidad de bacterias protegidas por una matriz — puede estar presente sin signos evidentes de infección y resistir los antibióticos habituales.

Señales de infección: enrojecimiento que se extiende, calor, exudado purulento o de mal olor, fiebre, herida que empeora a pesar del tratamiento.

2. Tejido necrótico no eliminado

El tejido muerto — ya sea escara negra o esfacelos amarillos — impide la cicatrización bloqueando la migración celular y favoreciendo el crecimiento bacteriano. Mientras haya tejido necrótico en el lecho, la herida no puede progresar. El desbridamiento es imprescindible.

3. Presión mantenida sobre la herida

En el caso de las úlceras por presión, ningún apósito funciona si la zona sigue recibiendo presión. Es el error más frecuente en domicilio: se pone el apósito correcto pero no se alivian los puntos de presión. La herida no puede cicatrizar si el tejido sigue siendo comprimido.

4. Mala perfusión — problemas vasculares

Si la herida está en una extremidad con mala circulación — arteriopatía periférica, insuficiencia venosa crónica, diabetes con afectación vascular — los tejidos no reciben suficiente oxígeno ni nutrientes para cicatrizar. Es especialmente frecuente en heridas del pie y la pierna en personas mayores o diabéticas.

Señales: herida en el pie o la pierna, piel fría, ausencia de pulso, dolor al caminar que mejora con el reposo, herida pálida o azulada.

5. Desnutrición

La cicatrización es un proceso que consume muchos recursos nutricionales — especialmente proteínas, zinc y vitamina C. Una persona desnutrida, aunque siga el tratamiento local perfectamente, no puede cicatrizar bien. Es especialmente relevante en personas mayores, pacientes oncológicos o con enfermedades crónicas que reducen el apetito.

6. Diabetes mal controlada

La hiperglucemia crónica altera la función de los leucocitos, reduce la síntesis de colágeno y deteriora la microcirculación. Una herida en un diabético con glucemias mal controladas cicatriza mucho más lentamente que en un diabético bien controlado. El control glucémico es parte del tratamiento de la herida.

7. Apósito inadecuado para la herida

No todos los apósitos sirven para todas las heridas. Un apósito que deja la herida demasiado seca frena la migración celular. Uno que absorbe demasiado puede macerar los bordes. La elección del apósito debe ajustarse a las características del lecho, la cantidad de exudado y la fase de cicatrización.

8. Edema perilesional

El edema — acumulación de líquido en los tejidos — dificulta la cicatrización al aumentar la distancia entre las células y los capilares, y al generar presión sobre los tejidos. Es muy frecuente en heridas de las piernas asociadas a insuficiencia venosa.

9. Medicación que interfiere con la cicatrización

Algunos fármacos de uso habitual dificultan la cicatrización: corticoides sistémicos, inmunosupresores, anticoagulantes, quimioterapia. Si tu familiar toma alguno de estos y tiene una herida que no mejora, es información relevante para el equipo sanitario.

Señales de que la herida está mejorando

Para valorar si una herida progresa correctamente hay que observar cambios objetivos semana a semana:

  • El tamaño de la herida se reduce progresivamente
  • Aparece tejido de granulación rosado y húmedo en el lecho
  • Los bordes se acercan al centro — epitelización
  • El exudado disminuye en cantidad
  • Desaparecen los signos de infección

Señales de que algo va mal

  • La herida no reduce su tamaño en 2-4 semanas con tratamiento correcto
  • El lecho está pálido, grisáceo o cubierto de esfacelos que no disminuyen
  • Los bordes están enrollados hacia dentro — herida hiperqueratósica que indica cronicidad avanzada
  • Exudado abundante y persistente con mal olor
  • La herida aumenta de tamaño a pesar del tratamiento
  • Aparece tejido de granulación exuberante — granuloma — que sobresale del lecho
La regla de las 4 semanas Si en 4 semanas de tratamiento correcto no hay mejora objetiva — reducción del tamaño, mejora del lecho, disminución del exudado — hay que cambiar la estrategia. Seguir haciendo lo mismo esperando resultados diferentes no tiene sentido clínico. Es el momento de buscar valoración especializada.

Qué hace una enfermera especialista en heridas crónicas

Cuando una herida no cicatriza, la valoración especializada incluye:

  • Evaluación completa del lecho — estadificación, tejidos presentes, exudado, bordes, piel perilesional
  • Identificación de factores locales que bloquean la cicatrización — biofilm, tejido necrótico, presión
  • Valoración de factores sistémicos — nutrición, perfusión, medicación, enfermedades de base
  • Plan de curas individualizado — tipo de desbridamiento, apósito adecuado, frecuencia de cambios
  • Seguimiento y ajuste del plan según la evolución

Una herida que no cicatriza siempre tiene una razón. A veces es obvia, a veces hay que buscarla — pero siempre existe. Seguir cambiando apósitos cada dos días esperando que algo mejore solo no es un plan de tratamiento. Es el momento de parar, valorar todo desde el principio y cambiar la estrategia.

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Referencias bibliográficas

  1. Wounds International. International Best Practice Statement: Optimising wound care. London: Wounds International, 2022. woundsinternational.com
  2. Frykberg RG, Banks J. Challenges in the Treatment of Chronic Wounds. Adv Wound Care. 2015;4(9):560-582. PubMed PMID: 26339534
  3. Malone M, et al. The prevalence of biofilms in chronic wounds. J Wound Care. 2017;26(1):20-25. PubMed PMID: 28103163
  4. Cereda E, et al. Efficacy of a disease-specific nutritional support for pressure ulcer healing. J Nutr. 2017;147(11):2206-2218. PubMed PMID: 28931520
  5. GNEAUPP. Documento Técnico nº 14: Desbridamiento de úlceras y heridas crónicas. 2015. gneaupp.info
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