Después de una operación, lo esperado es que la herida cierre progresivamente en días o semanas. Cuando eso no ocurre, la preocupación es comprensible. Pero no todas las heridas quirúrgicas que "no cierran bien" son iguales — ni tienen el mismo pronóstico.
¿Qué es la dehiscencia de una herida quirúrgica?
La dehiscencia es la apertura parcial o total de una herida quirúrgica que ya había sido cerrada. Puede afectar solo a la piel, o llegar a capas más profundas. No es lo mismo que una herida que simplemente tarda en cicatrizar — es una separación activa de los bordes que habían sido aproximados.
La dehiscencia puede ocurrir en cualquier herida quirúrgica, pero es más frecuente en:
- Heridas abdominales — laparotomías, cesáreas, cirugía digestiva
- Heridas perineales y de la región sacra
- Heridas en extremidades con mala circulación
- Heridas en zonas con mucha tensión mecánica
Causas más frecuentes
Infección de la herida
Es la causa más frecuente de dehiscencia. La infección destruye el tejido y los puntos de sutura, impidiendo que los bordes se unan. Señales: enrojecimiento que se extiende, calor, exudado purulento o con mal olor, fiebre, dolor que aumenta en lugar de disminuir.
Tensión excesiva en la sutura
Cuando la herida está sometida a demasiada tensión — por movimiento, edema o porque los bordes no podían aproximarse bien — los puntos ceden. Es más frecuente en heridas abdominales en personas con obesidad o con mucha distensión abdominal.
Mala perfusión tisular
Si los tejidos no reciben suficiente sangre — por arteriosclerosis, diabetes, tabaquismo o hipotensión postoperatoria — no pueden cicatrizar. La herida se abre porque el tejido no tiene capacidad de regenerarse.
Desnutrición
La síntesis de colágeno — esencial para que la herida cierre — requiere proteínas, vitamina C y zinc. Una persona desnutrida no puede producir suficiente colágeno y la herida no cicatriza bien.
Diabetes mal controlada
La hiperglucemia altera la función inmune y la síntesis de colágeno. Las heridas quirúrgicas en diabéticos mal controlados tienen mayor riesgo de infección y dehiscencia.
Corticoides y otros inmunosupresores
Estos fármacos reducen la inflamación — que es necesaria en las primeras fases de la cicatrización — y pueden retrasar significativamente el cierre de la herida.
Hematoma o seroma
La acumulación de sangre (hematoma) o líquido seroso (seroma) bajo la herida ejerce presión desde dentro, separa los bordes y crea un entorno que favorece la infección.
Tipos de herida quirúrgica que no cierra
Dehiscencia superficial
Solo afecta a la piel. Los bordes se separan pero las capas profundas están intactas. Generalmente se puede manejar con curas especializadas en domicilio, sin necesidad de reintervención.
Dehiscencia profunda
Afecta a capas musculares o aponeuróticas. En heridas abdominales puede ser una emergencia si hay evisceración — salida de vísceras. Requiere valoración quirúrgica urgente.
Herida crónica postoperatoria
Una herida que no ha llegado a cerrar completamente después de varias semanas, con o sin infección activa. Requiere plan de curas especializado y en algunos casos reintervención.
Señales de alarma — cuándo ir a urgencias
- Evisceración — salida de vísceras por la herida abdominal
- Fiebre alta con deterioro del estado general
- Herida abdominal que se abre de forma brusca y completa
- Sangrado activo que no se detiene con presión
- Exudado purulento o con mal olor
- Enrojecimiento que se extiende rápidamente alrededor de la herida
- Fiebre moderada con signos locales de infección
- Separación progresiva de los bordes que antes estaban unidos
Qué hacer mientras esperas valoración profesional
- Cubre la herida con un apósito limpio y seco si se ha abierto — no intentes cerrarla con esparadrapo ni aplicar ningún producto sin indicación
- No retires los puntos aunque estén sueltos — eso lo hace el profesional
- No apliques agua oxigenada ni povidona yodada — dañan el tejido
- Si hay evisceración — cubre las vísceras con un paño húmedo limpio y llama al 112. No intentes introducirlas
- Mantén la zona elevada si es una extremidad — reduce el edema
Cómo se trata una herida quirúrgica que no cierra
El tratamiento depende del tipo de dehiscencia y de la causa:
- Dehiscencia superficial sin infección: curas con ambiente húmedo, apósito adecuado para la cantidad de exudado, seguimiento estrecho. En muchos casos cicatriza por segunda intención.
- Dehiscencia con infección: desbridamiento, tratamiento antibiótico si está indicado, apósito con acción antibiofilm o antimicrobiana.
- Dehiscencia profunda: valoración quirúrgica para decidir si se puede recerrar o si se deja cicatrizar por segunda intención con curas especializadas.
- Corrección de factores subyacentes: control glucémico, soporte nutricional, revisión de medicación.
Nivel de evidencia B · Recomendación fuerte
Wounds International. International Best Practice Statement: Optimising wound care. London: Wounds International, 2022. woundsinternational.com
Una dehiscencia no es el fin del mundo, pero tampoco es algo que se resuelva solo con paciencia y esparadrapo. La mayoría de estas heridas cicatrizan bien con el plan correcto — y muchas veces ese plan no requiere volver al quirófano. Lo que sí requiere es identificar bien la causa y actuar sobre ella.
Si tienes una herida quirúrgica que no evoluciona como debería, escríbeme. Puedo valorarla de forma presencial en Madrid o por videollamada para toda España.
Referencias bibliográficas
- Wounds International. International Best Practice Statement: Optimising wound care. London: Wounds International, 2022. woundsinternational.com
- Sandy-Hodgetts K, et al. Determining risk factors for surgical wound dehiscence. Int Wound J. 2015;12(5):570-577. PubMed PMID: 24618145
- Toon CD, et al. Early versus delayed post-operative bathing or showering to prevent wound complications. Cochrane Database Syst Rev. 2015;(7):CD010075. PubMed PMID: 26171921
- GNEAUPP. Documento Técnico nº 14: Desbridamiento de úlceras y heridas crónicas. 2015. gneaupp.info