Cicatrizar es una obra de construcción, y toda obra necesita materiales. Cuando el cuerpo está reparando una herida, sus necesidades de proteínas, energía y ciertos nutrientes aumentan. Si la alimentación no los cubre, la herida cicatriza peor y más despacio. Por eso, en una persona con una herida que tarda —o con riesgo de tenerlas—, la comida no es un detalle: es parte del tratamiento.
No existe un alimento milagro que cicatrice heridas. Lo que ayuda es una dieta completa con suficiente proteína y energía y una buena variedad de vitaminas y minerales. Y ojo con lo importante: la comida acompaña al tratamiento de la herida, no lo sustituye. Si la causa sigue ahí —la presión, la mala circulación—, ningún plato la va a curar.
Los nutrientes que de verdad cuentan (y dónde están)
Estos son los protagonistas de la cicatrización y en qué alimentos encontrarlos:
Son el material con el que se repara el tejido. Es el nutriente más importante para cicatrizar. En: carne, pescado, huevos, lácteos, legumbres y tofu.
Necesaria para fabricar colágeno, la "malla" de la piel nueva. En: cítricos, pimiento, kiwi, fresas y brócoli.
Interviene en la multiplicación de las células y en las defensas. En: marisco, carne, legumbres, avena y semillas.
La vitamina A ayuda en la fase inicial de la reparación (en zanahoria, boniato, espinaca); la arginina, un aminoácido, en carne, frutos secos, legumbres y la sandía.
Una buena hidratación es fácil de olvidar y muy necesaria para que el tejido esté en condiciones. Salvo restricción médica, en torno a 1,5 litros al día.
El mito del alimento milagro y las megadosis
¿Y los suplementos o batidos?
Existen suplementos nutricionales orales (esos "batidos" hipercalóricos e hiperproteicos, muchos enriquecidos con arginina, zinc y antioxidantes). No son un capricho de marketing: para las úlceras por presión de cierta entidad, las guías internacionales (EPUAP/NPIAP 2019) los recomiendan como apoyo, sobre todo en personas desnutridas o en riesgo. Pero dos matices importantes: complementan la dieta y los cuidados de la herida (no los sustituyen), y conviene que los paute un profesional tras valorar, no cogerlos por libre. No todo el mundo los necesita.
Lo que la comida NO puede hacer
Y aquí vuelvo a la idea del principio, porque es la que más ayuda a no perder tiempo ni dinero: la mejor alimentación del mundo no cicatriza una herida cuya causa sigue activa. Si es una úlcera por presión, hay que quitar la presión; si es una úlcera venosa, hay que poner compresión; si hay infección, tratarla. La comida es el aliado que pone los materiales, pero no hace la obra sola.
Resumiendo lo práctico: cuida que haya proteína en cada comida, variedad de fruta y verdura, y buena hidratación; olvídate de los botes milagro; y, si hay una herida que no avanza o una persona desnutrida, que un profesional valore si hacen falta suplementos. Si quieres, puedo ayudarte a revisar si la alimentación está acompañando bien la cicatrización en tu caso o el de un familiar: escríbeme y lo vemos. Atiendo a domicilio en Madrid y por videollamada para toda España.
Referencias bibliográficas
- Munoz N, et al. Nutrition strategies for pressure injury management: Implementing the 2019 International Clinical Practice Guideline (EPUAP/NPIAP/PPPIA). Nutr Clin Pract. 2022. Wiley Online Library
- Nutrition and wound healing (clinical practice). Wounds International, 2022 (suplementos hipercalóricos-hiperproteicos con arginina, zinc y antioxidantes en úlceras por presión estadio 2+). woundsinternational.com (PDF)
- Posthauer ME. Protein, Arginine and Micronutrient Supplement Use in Wound Healing (sin evidencia para megadosis; efecto sinérgico). WoundSource. woundsource.com
- Role of nutrition in wound healing: a narrative review (proteína, vitaminas A/C, zinc, arginina). 2023. e-acnm.org