Pie diabético · Heridas complejas

Úlcera de pie diabético: qué es, sus grados y por qué la descarga es tan importante como la cura

Una úlcera en el pie de una persona con diabetes nunca es una herida "normal". Es una situación seria que, bien atendida a tiempo, cicatriza — y mal atendida, puede acabar en una amputación. Te explico qué es, cómo se clasifica y por qué el tratamiento más importante no es el apósito, sino quitar la presión del pie.

María Herrera Monje
María Herrera Monje Enfermera especializada · Nº Col. 69605 · 22 de julio de 2026 · 10 min lectura
IWGDF · Clasificación Wagner
Lo primero, porque es lo más importante

Una úlcera en el pie de una persona diabética siempre requiere valoración profesional, y cuanto antes mejor. No es una herida para tratar en casa por cuenta propia. Este artículo te ayuda a entender qué está pasando y por qué hay que actuar, pero el manejo de una úlcera de pie diabético corresponde a un equipo sanitario. Si hay una úlcera, busca atención — el tiempo importa mucho aquí.

El pie diabético es uno de los temas que más respeto me merecen de toda mi práctica, porque es donde la diferencia entre actuar a tiempo o tarde puede ser, literalmente, la diferencia entre conservar un pie o perderlo. Y sin embargo, muchas veces empieza con algo que parece insignificante: una pequeña llaga que no duele.

Precisamente ese "que no duele" es una de las claves que hace tan peligrosa esta situación. Vamos a entenderlo bien.

Por qué se produce: la tormenta perfecta

La úlcera de pie diabético aparece por la combinación de varios problemas que la diabetes, mantenida en el tiempo con azúcar alto, va provocando:

  • Neuropatía (pérdida de sensibilidad). La diabetes daña los nervios del pie, y la persona deja de sentir bien el dolor, la presión o la temperatura. Esto es clave: una piedra en el zapato, una rozadura o una quemadura pueden pasar totalmente desapercibidas y convertirse en una úlcera sin que la persona note nada.
  • Mala circulación (isquemia). La diabetes daña también las arterias, y al pie llega menos sangre. Sin buen riego, cualquier herida cicatriza mal y se infecta con facilidad.
  • Mayor riesgo de infección. El azúcar alto debilita las defensas, así que las infecciones progresan más rápido y son más graves.
  • Deformidades y presión. Los cambios en el pie hacen que la presión se concentre en puntos concretos (la planta, la cabeza de los metatarsianos), donde se forman callos y, debajo, la úlcera.
La trampa del pie que no duele En una persona sin diabetes, una herida en el pie duele, y ese dolor la obliga a parar, a no pisar, a cuidarse. En el pie diabético con neuropatía, la úlcera no duele — así que la persona sigue caminando sobre ella, la presión impide que cierre y la herida se hace más profunda. La ausencia de dolor no es buena señal: es lo que permite que la úlcera empeore en silencio.

Los grados de la úlcera: la clasificación de Wagner

La forma más conocida de clasificar la gravedad de una úlcera de pie diabético es la escala de Wagner, que va del grado 0 al 5 según la profundidad y la presencia de infección o gangrena:

Grado Qué describe
Grado 0 Pie de riesgo: piel intacta, pero con callos, deformidad, neuropatía o antecedente de úlcera. Aún no hay herida.
Grado 1 Úlcera superficial, limitada a la piel. La fase más temprana de úlcera real.
Grado 2 Úlcera más profunda, que llega a tendón, ligamento o cápsula, sin absceso ni afectación de hueso.
Grado 3 Úlcera profunda con infección: absceso u osteomielitis (infección del hueso).
Grado 4 Gangrena localizada (parte del pie, dedos o talón).
Grado 5 Gangrena de todo el pie.
Un matiz honesto sobre Wagner La escala de Wagner es la más conocida y la que más se busca, por eso la explico. Pero conviene saber que las guías actuales recomiendan no usarla como único sistema, porque tiene una limitación importante: no valora por separado tres factores decisivos —la infección, la isquemia (riego) y la neuropatía—. Los sistemas modernos que usan los especialistas (como SINBAD o WIfI) los tienen en cuenta y describen mejor el riesgo real de cada pie. La idea de fondo: el grado de profundidad importa, pero la circulación y la infección importan tanto o más. Por eso una buena valoración va más allá de "qué grado es".

Por qué la descarga es tan importante como la cura

Aquí está el concepto que más me interesa que entiendas, porque es el que marca la diferencia y el que más se descuida. Puedes poner el mejor apósito del mundo sobre una úlcera plantar, pero si la persona sigue apoyando el peso sobre ella al caminar, no va a cerrar. Es física pura: no se puede cicatrizar un tejido que está siendo aplastado varias veces con cada paso.

Por eso el pilar del tratamiento de las úlceras plantares es la descarga (en inglés, offloading): quitar la presión de la zona de la úlcera. Sin descarga, incluso una úlcera superficial de grado 1 puede no curar nunca. Los métodos de descarga (que indica y adapta el especialista) incluyen:

  • Yeso de contacto total (total contact cast), considerado el método de referencia para muchas úlceras plantares.
  • Botas y férulas de descarga (walkers) que redistribuyen la presión.
  • Calzado terapéutico y plantillas a medida.
  • En algunos casos, reposo y evitar apoyar el pie.

Cuando alguien me pregunta por qué su úlcera "no cierra con nada", muchas veces la respuesta está aquí: se ha cuidado la herida, pero no se ha descargado la presión. Es el equivalente, en el pie diabético, a lo que la compresión es para la úlcera venosa — el tratamiento de la causa, no solo de la herida.

Los otros pilares del tratamiento

Junto con la descarga, el manejo de una úlcera de pie diabético incluye (siempre a cargo de un equipo profesional):

  • Control de la glucemia. Con el azúcar descontrolado, ninguna herida cicatriza bien. Es la base de todo.
  • Valoración de la circulación. Comprobar si llega suficiente sangre al pie (con el índice tobillo-brazo y otras pruebas). Si hay isquemia importante, puede necesitar valoración vascular urgente, porque sin riego no hay cicatrización posible.
  • Desbridamiento. Retirar el tejido muerto y el callo que rodea la úlcera, algo que hace el profesional. Enlaza con lo que explico sobre esfacelo y tejido necrótico.
  • Control de la infección. Si hay infección, tratarla adecuadamente. Las infecciones del pie diabético pueden progresar muy rápido.
  • Curas en ambiente húmedo con el apósito adecuado a cada momento de la herida.
Signos para buscar atención urgente Acude sin demora (el mismo día, o a urgencias) si aparece: enrojecimiento que se extiende por el pie o la pierna, fiebre o escalofríos, secreción con mal olor o pus, dolor súbito e intenso, o cualquier tejido que se vuelve negro o empeora rápidamente. Pueden indicar una infección grave o una falta de riego que amenaza el pie. En el pie diabético, esperar "a ver si mejora" es precisamente lo que no hay que hacer.

La buena noticia: se puede prevenir y se puede curar

Con todo lo serio que es el tema, quiero terminar con el mensaje que de verdad importa: la gran mayoría de las úlceras de pie diabético son prevenibles, y las que aparecen, tratadas a tiempo y correctamente, cicatrizan. La clave está en la detección precoz (revisar los pies a diario, aunque no duelan), el control de la diabetes, el calzado adecuado y, cuando aparece una úlcera, la atención profesional inmediata con descarga desde el principio.

Si tú o un familiar tenéis diabetes y ha aparecido una herida, una llaga o un cambio de color en el pie —duela o no—, no lo dejéis pasar. Escríbeme y lo valoro cuanto antes: reviso la lesión, la circulación, la descarga necesaria y os oriento sobre los pasos a seguir. Atiendo a domicilio en Madrid y por videollamada. En el pie diabético, actuar pronto lo es todo. Puedes leer también sobre los cuidados y la prevención del pie diabético.

Referencias bibliográficas

  1. International Working Group on the Diabetic Foot (IWGDF). IWGDF Guidelines on the prevention and management of diabetes-related foot disease. 2023. iwgdfguidelines.org
  2. Oliver TI, Mutluoglu M. Diabetic Foot Ulcer. StatPearls. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2023. NCBI Bookshelf NBK537328
  3. Wang X, et al. A review of Wagner classification and current concepts in management of diabetic foot. Int J Orthop Sci. 2018. orthopaper.com
  4. Armstrong DG, Boulton AJM, Bus SA. Diabetic Foot Ulcers and Their Recurrence. N Engl J Med. 2017;376(24):2367-2375. PubMed PMID: 28614678
¿Diabetes y una herida en el pie?

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