Ostomías · Cuidado de la piel

Cuidados de la piel periestomal: por qué se irrita y cómo protegerla

La piel de alrededor del estoma (la piel periestomal) se irrita con muchísima frecuencia: es la complicación número uno en las personas ostomizadas. Y aunque asusta verla roja, dolorida o en carne viva, casi siempre hay una única causa detrás y una forma clara de resolverla. Te explico por qué se irrita y cómo cuidarla de verdad.

María Herrera Monje
María Herrera Monje Enfermera especializada · Nº Col. 69605 · 3 de agosto de 2026 · 9 min lectura
Ostomy Skin Tool · WOCN

Que la piel alrededor de un estoma se irrite es tan frecuente que se calcula que lo sufre hasta el 80% de las personas ostomizadas en algún momento. Así que, si te está pasando a ti o a un familiar, lo primero: no es raro, no es mala suerte, y casi siempre tiene solución.

La idea clave

La dermatitis periestomal casi siempre está causada por una fuga: el contenido que sale del estoma (el "efluente") se cuela por debajo del dispositivo y entra en contacto con la piel. Por eso el tratamiento no es una crema milagrosa, sino corregir el ajuste del dispositivo para que no haya fuga. Si no se para la fuga, ninguna pomada va a arreglarlo.

Qué es la dermatitis periestomal

La más frecuente con diferencia es la dermatitis irritativa periestomal (también llamada daño cutáneo asociado a la humedad periestomal). Ocurre cuando la piel entra en contacto con el efluente —heces u orina—, cuyo pH y composición son muy distintos a los de la piel. Ese contacto irrita, y en el caso de una ileostomía, con salida líquida y rica en enzimas, el daño es especialmente rápido: el efluente, literalmente, "digiere" la piel.

Se reconoce por enrojecimiento e inflamación alrededor del estoma, maceración (piel blanca y reblandecida), erosiones o zonas en carne viva, cambios de color según el tono de piel, y muchas veces dolor o escozor. También suele acompañarse de un síntoma revelador: el dispositivo fuga o se despega antes de tiempo.

Por qué se irrita: casi siempre, una fuga

La causa de fondo es que el efluente llega a la piel, y eso ocurre sobre todo cuando el recorte del dispositivo no ajusta bien al estoma. Si el orificio es más grande que el estoma, deja piel expuesta que se irrita; si es más pequeño, roza y lesiona el propio estoma. Otras causas menos frecuentes son la alergia a algún componente del adhesivo, el trauma por arrancar el adhesivo con brusquedad, o infecciones (por ejemplo, por hongos tipo Candida cuando la piel lleva tiempo húmeda).

Cómo se valora: la escala DET

Para que no sea "a ojo", los profesionales usamos una herramienta validada, la escala DET (Ostomy Skin Tool), desarrollada en 2008. Valora tres aspectos —Decoloración, Erosión y proliferación de Tejido— y da una puntuación que permite medir la gravedad y seguir la evolución de forma objetiva. Sirve para hablar el mismo idioma entre profesionales y no quedarnos en "está roja".

Cómo cuidarla y prevenirla

Aquí está lo práctico. Casi todo se resume en que el efluente no toque la piel:

  • Ajusta el recorte al tamaño exacto del estoma. Ni grande (deja piel expuesta) ni pequeño (lesiona el estoma). Si el estoma cambia de tamaño las primeras semanas, hay que ir remidiendo.
  • Sella las irregularidades con anillos o pasta barrera, para que no queden huecos por donde se cuele el efluente.
  • Nunca refuerces con esparadrapo los bordes de un dispositivo que fuga para alargar el cambio. Es un error muy común y contraproducente: el efluente queda atrapado debajo, en contacto con la piel, y la daña más.
  • Retira el adhesivo con suavidad, sin tirones (mejor con un retirador de adhesivos si lo necesitas). Limpia la piel con agua, sin frotar, y sécala muy bien antes de colocar el nuevo dispositivo: sobre piel húmeda no pega.
  • Si la piel está erosionada o "llorosa", un polvo barrera (se espolvorea y se retira el exceso) ayuda a que el dispositivo se adhiera sobre una superficie más seca.
  • No apliques cremas grasas bajo el dispositivo salvo indicación: impiden que el adhesivo pegue y favorecen más fugas.
Cuándo pedir ayuda a la enfermera de estomas

Si la piel no mejora, hay dolor, zonas en carne viva o sangrado, si el dispositivo fuga una y otra vez, o si sospechas una infección (piel muy roja con puntitos, picor intenso), consulta con tu enfermera estomaterapeuta. Muchas veces la solución es cambiar de tipo de dispositivo (por ejemplo, uno convexo) o revisar la técnica, y eso lo ajusta un profesional.

La piel periestomal sana es una piel íntegra, sin dolor y del mismo color que el resto del abdomen. Cuando se irrita, no es cuestión de resignarse ni de ir probando cremas: es una señal de que algo del sellado no está funcionando, y casi siempre se arregla ajustando el dispositivo. Si estás peleándote con fugas o con una piel que no termina de curar, escríbeme y lo revisamos juntos: valoramos la piel, el ajuste y la técnica. Atiendo a domicilio en Madrid y por videollamada para toda España.

Referencias bibliográficas

  1. WoundSource. Common Peristomal Skin Complications: How to Prevent and Manage (PICD/PMASD; la fuga como causa; ajuste del dispositivo). woundsource.com
  2. WOCN Society. Peristomal Skin Assessment Guide for Clinicians (PMASD, sellado del dispositivo, polvo barrera). psag.wocn.org
  3. Ying et al. Modified Ostomy Appliance in Managing Peristomal Irritant Contact Dermatitis: RCT. Int Wound J, 2025 (reducir la fuga mejora la curación). PubMed 41239824
  4. Coloplast. Ostomy Skin Tool / escala DET (valoración de la piel periestomal). coloplastprofessional.co.uk (PDF)
¿Peleando con la piel del estoma?

Paremos la fuga, cuidemos la piel

Valoro la piel periestomal, el ajuste del dispositivo y la técnica para que deje de irritarse. Presencial en Madrid o por videollamada para toda España.